jueves, 13 de enero de 2011

¿Persigues sueños?

Su corazón le pedía algo que era difícil adivinar. Era demasiado joven para saber que cuando el amor se mezcla con el odio produce extraños sentimientos que no es fácil controlar.

'' -Bueno, voy a dormir-me despido-. Ya hablaremos mañana.
-Déjame entrar un momento, estoy tan emocionada que necesito hablar de esto contigo -dice, entrando en mi habitación.
Entonces, una vez dentro, me coge las manos y me mira fijamente a los ojos:
-Arturo, lo siento, perdóname. He  sido una tonta por no creerte. Ahora veo que sigo equivocada y comprendo que no exagerabas. Siento haberme negado a escucharte cuando...
-Pues todavía no te he contado lo mejor -digo-. Hay algo que me ha dejado el corazón helado.
-¿A que te refieres?  ¿Crees que de verdad eres hijo de una reina que existió hace mil años? ¿Crees que eso es posible? Ya sé que lo que hemos visto es asombroso, pero te recuerdo que esas cosas solo son producto de...
-Ven, acompáñame... Quiero que veas una cosa.''

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores