miércoles, 1 de septiembre de 2010

Mss.

¿Cuánta felicidad, tristeza, emociones, nostalgia, preocupaciones, egoísmos, alegrías, sorpresas… puede haber en una sola persona?
Al final de todos esos procesos que hay que pasar, las cosas que hay que superar, sabremos lo que queremos y seremos felices, ¿para siempre?. Pararse a pensar porque sucede lo que suceda, que las cosas no pasan porque sí, pasan porque tienen que pasar, sencillamente. Un día te toca ganar, otro, perder... Podemos dudar de cualquier momento, cualquier circunstancia que nos hace cambiar de opiniones, o determinado igual.  Puede ser que esa ''depresión'' que hace estragos en la sociedad actual, venga porque los motivos e ilusiones ya no existen, caducaron, perdieron validez. Quizás nos manejamos fatal al intentar ser constantes por una gran tarea, de hay de los abandonos de los grandes proyectos, es intacto perder la motivación.

“El cambiar de rumbo”, darse cuenta de lo que nos motiva a tiempo presente, ya es un paso.
A veces la infelicidad no viene sola, la creamos nosotros mismos...
La vida, simplemente, tiene que consistir en rediseñar. Es como una película, en algún momento nos infravaloraremos siendo un actor secundario... o por el contrario, habrán momentos que seremos el actor principal, tendremos claro quién es el guionista...

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